Así es la vida y punto

Posted on jueves, julio 02, 2009 by Nekki, escritora

Han pasado las semanas rápidamente, como si algo inexplicable las acelerara sin querer.

Entre fines de semanas lluviosos, con cielos grises y nublados, los días se van uno a uno y en ese cambiante estado invernal, que dicho sea de paso, me encanta, cada cosa comienza a avanzar apenas moviendo un poco mi voluntad y mis dedos.

En noches lluviosas, he dedicado mi tiempo a envolverme de la fantasía de la saga de Crepúsculo, Eclipse es la tercera parte que estas últimas noches me he devorado mientras que sumergida entre sus palabras dejo de pensar en la realidad y olvido por unas horas todo aquello que duele.

Mi tratamiento de sublimación ha funcionado perfectamente.

A veces hasta creo que he olvidado.

Como he estado metidísima en la historia, lo cierto es que llego a casa con el único deseo de seguir leyendo, y eso ha ayudado bastante para que vaya avanzando en la lectura aunque lentamente, porque no quiero que se termine.

Gracias a esa realidad falseada, casi he vuelto a sentirme como antaño.

Entusiasmada e ilusionada, aunque claro, ese entusiasmo y esa ilusión es una farsa, porque sé que una vez que termine, todo volverá a ser como antes.

Mientras a mi alrededor, los casos de influenza porcina se han ido acercando cada vez más, jefes y compañeros se han contagiado con la mentada enfermedad y han desaparecido por siete días con tratamiento viral y reposo además de convertirse en una cifra más de los miles de contagiados que ya tenemos en mis tierras más unos 15 muertos.

Menos mal que teníamos controlada la enfermedad...

Y hablando de enfermedades, estos días he estado algo resfriada y congestionada por las noches, aunque no he ido a parar a la cama – cuestión que me ha sucedido estos últimos años por lo menos una vez en el invierno – me he llenado de vitamina C de limones y naranjas para contrarrestar sus efectos por el temor a que como todos los años me agarre la garganta y esté difónica por la vida, algo que esta demás decir, es desagradable y desesperante.

Porque es cuando no puedes hablar, que más ganas tienes de hacerlo, ja.

Pero afortunadamente hasta ahora, lo he controlado bastante bien y solo me sigue afectando una pequeña tos y la congestión por las noches, sin embargo me ha servido para dormir profunda y apaciblemente como hace mucho no lo hacia.

Es que entre remedios, lecturas y cansancio, lo únicas ganas que me quedan, son las de dormir.

Y para rematar aun más mis pensamientos y mis cavilaciones trascendentales, ja, se murió uno de los iconos de los 80’, que personalmente me gustaba mucho. Michael Jackson, si, este extravagante y amorfo personaje que pasó de ser un genio musical a una momia legendaria.

Es que a él, yo lo divido en dos.

Independiente de su vida personal que ya todos sabemos transcurría de un escándalo a otro, como artista, sin duda era un genio y la genialidad por lo general esta asociada a la locura, así que no es de extrañar que este personaje haya sido tan estrafalario y extravagante y raro y todo lo que se quiera llamar. Me encantaban sus pasos de baile y muchas de sus canciones eran geniales, además que de paso, fue de él la primera canción asociada a un video que en mi tierna adolescencia me causaba miedo.

¿No lo he contado?. Me aterran los zombis. Y Thriller era una oda a mis miedos más oscuros y estúpidos de aquellos años.

Sé que es ridículo pero el cuento que conlleva la idea de los zombis con respecto a la muerte y aquello de estar solo rodeado de muertos vivientes siempre ha sido una de mis pesadillas recurrentes.

Es por eso que me apenó que se muriera, lo quiera o no el personaje forma parte del recuerdo colectivo de aquellos años maravillosos en que alucinaba con cualquier cosa ilusa que me imaginara.

Además, el que se murieran otros iconos de los ochenta como David Carradine y la actriz de los Ángeles de Charlie, de repente me ha hecho pensar en como va pasando el tiempo y cuanto voy envejeciendo a su vez.

Es que esos maravillosos años, se van con ellos. Y así parecen aún más lejanos de lo que ya son.

Pero volviendo al presente, un muy maldito presente, por lo menos he tenido avances en cuanto a la compra de mi departamento, ya que por fin me aceptaron el crédito hipotecario en el banco en el cual soy clienta, así que ahora simplemente estoy finiquitando unos detalles con papeles extras que me han solicitado por todos esos estúpidos seguros que van asociados, pero ya lo tengo aprobado y se están haciendo los estudios de títulos, así que es cuestión de un par de semanas, quizás menos, para que firme finalmente la escritura que me hará dueña de mi pequeño pero céntrico departamento de 30 metros cuadrados.

Hay pequeños vestigios de entusiasmo con la idea, hay veces que creo que una vez que lo tenga de verdad, es decir, me entreguen las llaves, por fin llegará un poco de la esquiva emoción de la que carezco por ahora.

Quien sabe, quizás si me alegre de verdad o simplemente este igual que ahora, no lo sé.

El domingo pasado, fuimos invitadas a una celebración familiar en casa de una tía, su hijo, que esta trabajando en el mismo lugar que yo gracias a un dato del que le avisé cuando se dio, recibió su primer sueldo de aquello y quería celebrarlo “pagando el piso”, lo que en mi patria significa gastar unos morlacos ya sea con compañeros o en este caso familia y en plan de agradecimiento por lo que me toca de ello por avisarle de la oportunidad. Esta demás decir que mi primo esta contentísimo, ya que esta haciendo un trabajo que le gusta y que le ayudará a solventar sus estudios de ingeniería, además de ganar un bastante buen sueldo, quizás incluso más de lo que gano yo, por lo que la celebración en parte era para mi y para “compartir” con la familia.

Que diablos, agradecida estoy pero las celebraciones familiares nunca han sido de mi agrado. Entre que das explicaciones de que como va tu vida, que si tienes pololo – novio – y por qué no lo tienes, la fiesta no es otra cosa más que un pretexto para emborracharse. Porque para variar, ser un borracho en mi país es un deporte nacional. No por nada, creo que estamos en lugares destacados en el Ranking de borrachos mundiales además de ser el tercer país en el mundo con más accidentes de transito por culpa del alcohol.

Así que el domingo – como hubo fin de semana largo – llegamos con lluvia a casa de mi tía, que nos esperaba con una mesa llena de cosas para picar y mucho “copete” - alcohol – me habían hasta comprado un Whisky. Es que ese era el trago que antes me atrevía a tomar, pero lo cierto es que apenas pude tomar un poco de un vaso y ya no me dio el cuerpo para más.

Así que termine tomando un licor de piña y comiendo a destajo de las cosas ricas que habían para picar. Mi tía había dicho que sería algo pequeño, solo para la familia pero a las doce de la noche, habían llegado unos vecinos que son parientes lejanos y muy lejanos por ser hermanos o tíos de la esposa de un hermano de mi madre así que la jornada siguió con parientes políticos que ya a esa hora estaban “dando jugo” borrachos y como yo para borrachos me bastan con los de mi propia familia, quise marcharme.

Baile un par de cumbias y luego ya me senté para no levantarme más, conversando de nimiedades con primas o con mi hermana.

Así que la jornada, termino temprano y de paso supongo, nos llevamos la fama de pesadas por marcharnos tan luego y no pescar a los borrachos que se las dan de simpáticos cuando el alcohol les da el valor.

Lo peor de todo es que hay parientes que ni conozco y yo a los desconocidos los trato por lo que son, desconocidos, así que no fui la señorita simpatía precisamente.

Así entre lluvias, libros de vampiros románticos adolescentes, resfrío, muertes de iconos de los ochenta, tramites bancarios y fiestas familiares se me han pasado estas dos semanas de ausencia “literaria”.

No he tenido muchos deseos de escribir pero finalmente termino haciéndolo igual, ya es una costumbre, que por momentos es más grata o menos dependiendo de lo que suceda en mi diario vivir.

Ya han pasado dos meses desde que no veo al papanatas y sobrepase mi récord de lejanía por una semana más, supongo que por fin tengo la voluntad y he estado haciendo cosas para pasar de mis recuerdos y mis sentimientos aun latentes en mi corazón.

He trabajado con más ímpetu, he vuelto a dedicarme a la lectura... pero ¿qué pasará cuando todos mis recursos se acaben?.

Inventarme más, supongo.

Lastimosamente mi récord quedará solo con una semana más nada más, porque mi computador esta enfermo y le pedí ayuda al papanatas para arreglarlo, ya que él siempre lo hacia antes.

Como mis contactos son tan reducidos, y en cuanto a mi computador solo en él confío además de que no me cobra por un trabajo que un desconocido si cobraría, además de que con seguridad trataría de venderme que el ordenador tiene “algo” más de lo que en realidad tiene – complejo de mecánico - es que a pesar de mis resistencias, le solicite ayuda.

Sé que parece una excusa para verlo, posiblemente es así, pero no tengo intenciones de hacer ni decir nada más que aprender a arreglar por mi misma el computador observando atenta lo que hará para arreglarlo para que la siguiente vez, no tenga que pedirle ayuda nunca más.

Y aunque es un favor de amigo, me niego a convertirme en su amiga y es por eso que me resistí mucho a llamarlo, pero mi computador es un bien que me costo tanto conseguir y que valoro tanto que no puedo ponerlo en manos de cualquiera y el papanatas podrá ser todo lo papanatas que es, pero en su trabajo siempre fue y ha sido muy responsable y eso incluye el que confíe en sus consejos y apreciaciones informáticas.

Sé que será difícil para mi, estar a su lado y no poder tocarlo, pero ya me dijo todo lo que tenia que decir y ya sé todo lo que tengo que saber.

Así que esta será una prueba de inmunidad que de alguna manera tengo que pasar.

Y sé que soy afortunada, porque él me ayudara de excelente forma a no recaer porque se comportara como un perfecto amigo, ya que dudo que me diga o haga algo para cambiar las cosas.

Después de todo fue eso lo que quedo de toda esta historia.

Absolutamente nada, ni sentimientos compartidos, ni nada que lo impulse a hacer nada.

Ja, se siente genial no dejar huellas en alguien al que le dedicaste tres años y medio de tu vida.

Ya sé, no es mucho y menos en estas circunstancias.

Que diablos.

Así es la vida y punto.

To be or not To be

Posted on lunes, junio 15, 2009 by Nekki, escritora

Frente a la frustración que me provoca la situación que actualmente estoy viviendo, tenía dos caminos.

Comer como cerda o gastarme unos buenos morlacos en tonterías, es decir, ponerme consumista y gastar incluso lo que no tengo.

Y elegí lo segundo.

Al final de cuentas es lo más “sano”, ya que convertirme en una obesa mórbida, sin duda no mejoraría mi estado de ánimo actual sino que al contrario, lo empeoraría.

Así que recurriendo a mi súper línea de crédito, en la semana me compre un pantalón y fui tras unas blusas muy monas que estuve esperando que estuvieran en rebaja para regalármelas.

Pero que diablos, al probarme una, la talla más grande no me caía...

- Debí probármelas antes de ilusionarme con una de esas, maldita sea... -

Creí que con ese pequeño gasto que me había mandado, aquietaría mi ansiedad pero muy al contrario fue, porque alimento mi hambruna consumista y me pase el resto de la semana pasando de tienda en tienda viendo que diablos comprarme con la vana esperanza que eso me haría sentir bien.

Termine la semana, comprándome botas, cortándome el pelo, y tiñéndomelo...

Ja, como si eso fuera a cambiar en algo las cosas.

Como si con eso pudiera ser otra persona, ja.

No es un cambio radical, solo un color sobre color, en tono ciruela que según mis cercanos se ve bien...

Y como no soy tan evolucionada y madura como para de esto sacar lecciones tipo hembra europea y lanzarme a vivir la vida loca y olvidar el dolor con frases para el bronce y tratar de venderme que soy la súper woman y que las cosas no deben importarme.

Estoy haciendo lo mejor que puedo con lo que tengo.

Y eso es, olvidar por medio de la sublimación. Lo hacía antes de, y creo que lo seguiré haciendo hasta que encuentre un método mejor.

Así que como queriendo llenarme de una falsa ilusión que sé con certeza no me defraudará, me he visto unas muchas veces “Crepúsculo”, mientras que por cada vez que la veo me enamoro más del exquisito vampiro Edward Cullen.

Y como cuando me gusta algo, llego a la obsesión y lo estrujo hasta la saciedad, además de verme una muchas veces más la peli, estoy pensando comprarme toda la saga de libros y meterme de lleno en el tema hasta que llegue a vomitar de tanto vampiro romanticon y me pierda más en un mundo que no existe, por desgracia.

El anime y el cine siempre han sido mis vías de escape y por cerca de tres años y medio lo abandone para abocarme tontamente en una realidad que creí que sería aún más maravillosa que el mundo de los sueños.

Pero como dicen por ahí, la realidad supera la ficción, sobretodo en cuanto a frustración.

Y para mi desgracia es algo con lo que no puedo lidiar.

Por lo que además de gastarme dinero en ropas y tonterías varias, he ido al cine y le he sacado el jugo a la conexión de cable hogareña, viéndome todo lo que he podido ver.

La semana anterior me vi la cuarta de Terminator, y espero esta semana arrancarme a ver UP, la nueva de Pixar. Además de verme el último capitulo de la quinta temporada de Dr. House.

Así mientras espero, la nueva de Harry Potter y los Transformers y Luna nueva y todas las que vengan hasta que mi cerebro se queme de tanta historia ficticia, mientras pasan los meses arrastrándose lentamente, como suele pasar en estas ocasiones.

Y quien sabe, quizás con ese tratamiento de quemado neuronal al estilo de “El eterno resplandor de una mente sin recuerdos” despierte un día y ya todo deje de doler, incluso el dolor de vivir.

Claro, que siempre cabe la posibilidad de la otra alternativa, esa que las chicas evolucionadas y maduras no podrían concebir.

La de que jamás me recupere y termine colgada eternamente de un recuerdo malogrado que no me llevará a nada pero del que no pueda escapar.

Aunque sepa muy conscientemente, que el causante de todo esto, en este mismo instante no debe importarle lo más mínimo.

Porque es cierto, las heridas sanan, pero siempre quedan las cicatrices.

¿Que la vida es muy corta para andar lamentándose?, por supuesto, ¿qué todos tenemos la capacidad de recuperarnos?, por supuesto ¿qué la felicidad hay que buscarla en nosotros mismos? Claro...

Pura mierda.

Pues nada de eso me sirve y aunque veo en aquellas frases buena intención, no pretendo vender que me lo creo.

No voy a arrepentirme de lo vivido ni de mis decisiones.

Pero ya que la vida es así, tengo el derecho a resistirme a la resignación y aunque sé que no resignarme tampoco me llevara a nada, solo me queda la opción de lamentarme por no poder ser como la gente normal y madura y evolucionada que sabe perfectamente resistir estos acontecimientos de la vida porque tienen algo que yo jamás tendré.

Optimismo verdadero.

Ha estado lloviendo en mi ciudad, y siempre he amado la lluvia.

El otoño es como yo.

Siempre triste.

Incluso en primavera o verano.

“Ojalá seas feliz” - me gustaría desearte, pero no puedo.

Así de inmadura y poco evolucionada soy.

Y que diablos, no puedo dejar de ser quien soy, por mucha ropa, cortes y teñidos de pelo que me haga.

Así es, simplemente.

Menudencias

Posted on martes, junio 02, 2009 by Nekki, escritora

Entre paro de profesores, la transformada influenza porcina bautizada ahora de “humana” y que los días están cada vez más fríos, no he tenido deseos de escribir una palabra.

Estoy deprimida.

Bueno, ya todos saben por qué.

Que los profes reclamen por dineros no pagados y que salgan a protestar es un show de todos los años, porque para variar, mi país tiene buena fama económica pero la educación pública es una mierda. La salud es una mierda y los sueldos son una mierda.

Que acá son los ricos los únicos que tienen derecho a educación y salud decente y que si eres pobre y tienes la mala suerte de ir a parar a un hospital público, te mueres por enfermedades que en cualquier otro país más civilizado te salvarías, es una cruda y dura realidad, también es más que cierto.

Sin embargo, dale en la televisión con decir que somos el primer país de Latinoamérica en esto y aquello, cuando la realidad es que la brecha entre ricos y pobres es tan inmensa como es largo el país.

Somos tan idiotas con aquello de querer ser los “primeros en Latinoamérica” que de tener 12 casos de influenza porcina pasamos a 333 en menos de un mes... y de nuevo obtuvimos la famosa etiqueta de “somos el país de Sudamérica con más casos confirmados de influenza humana”, después que supuestamente habíamos controlado perfectamente el contagio.

Lo cierto es que lo de la famosa influenza porcina, que según un doctor que escuche no debió cambiarse de nombre ya que al final el mentado bichito sigue siendo de origen porcino y aviar aunque haya mutado para enfermarnos a nosotros, no es para mi más que una nueva forma de desviar la atención de los problemas mundiales que nos acechan y el desempleo y la crisis mundial que tiene la cagada en todos lados. Acá hasta el momento, de los 333 casos nadie se ha muerto y en el mundo estadísticamente para la cantidad de seres humanos que poblamos el planeta, las personas fallecidas no deben ser ni el 1% de la población mundial, nada en comparación con otras grandes epidemias que hemos tenido en nuestra historia y que han matado a muchos más, ósea que si lo pensamos, la enfermedad no es tan letal como nos tratan de vender y que si es por enfermedades más desastrosas tenemos la influenza estacional que en mi país en los inviernos es un clásico, además, de vez en cuando el Hanta y alguna que otra joyita insalubre por ahí que te mata en menos días y esta en el aire. Al final, los únicos que están haciendo el tremendo negocio, no son otros que los grandes laboratorios abasteciendo a medio planeta con antivirales y cuando salga la vacuna, de vacunas que serán vendidas como pan caliente en todas las farmacias y de las cuales todos los gobiernos se abastecerán, dejando un saldo millonario en el “pobre” tipejo o tipejos que sean dueños de esas grandes multinacionales farmacéuticas... lo que a la larga podría darle un impulso a la economía... Hmmm vaya que sospechoso ¿no?.

Todo esto sin contar, que acá se han puesto todos paranoicos y tienen agotadas las mascarillas que antes eran baratísimas y ahora han subido al doble de lo que valían, además del alcogel para las manos y los antivirales alternativos que las viejas que se automedican ya se están tomando para “prevenir” sin darse cuenta que al hacerlo generan resistencia en los bichos y estos se ponen aun más agresivos y letales...

Bueno, en algo somos los primeros en Latinoamérica. Somos los reyes de la idiotez... pero que diablos, vivo en este país y nací bajo su alero en el culo del mundo.

Y después de este largo y enrabiado comentario de contingencia mundial, a mi plana y aburrida realidad.

Lo de la influenza porcina me tiene sin cuidado la verdad y si llegará a enfermar, ¡me enfermo no más que tanta wea! - como decimos en mi país.

Ya tengo en mis manos el certificado que me acredita el beneficio del subsidio estatal para la compra de mi departamento y ya es cuestión simplemente que vaya a dejarlo a la inmobiliaria y firme los papeles del banco que me esperan pacientemente en la carpeta que ellos tienen... pero he estado retrasándolo esperando a ver si tengo la suerte de quedarme con un estacionamiento más económico y no con el que el maldito vendedor me quería meter que era el más caro. Si no, que diablos, a quedarme sin estacionamiento y mi pobre auto tendrá que quedarse en casa de mi madre.

Por otro lado, estás últimas semanas me he dedicado a sublimar viendo pelis hasta que los ojos me queden bizcos, mientras he tratado de ponerle más entusiasmo al trabajo para ver si con ello dejo de pensar tanto.

Lo cierto es que todavía sufro y muchísimo, hay demasiadas cosas que me lo recuerdan y demasiadas palabras que están ahí agujereándome el corazón, mientras me doy cuenta de cuanto en realidad lo amaba y lo amo.

Pero bueno, no puedo hacer nada y eso es lo que me mata últimamente.

La impotencia.

Mi mejor amiga se ha ido a alojar dos fines de semana y hemos estado en una maratón de una teleserie coreana que, maldita sea, me pasó el papanatas ya que a él no le gustaba.

Se llama “Sonata de Invierno” y es una de esas tele cebollas picadas finitas que sin duda le ha ganado al bodrio romanticón mas empalagoso de las venezolanas que recuerde, pero es ¡adictiva la desgraciada! . Estoy metidísima en la trama y bueno, me gusta el protagonista aunque en diez capítulos que he visto, ya ha perdido la memoria en un accidente, se re-enamora del amor de su juventud, se vuelve a accidentar y recuperar la memoria y para rematarla tiene la sospecha de que su gran amor podría ser su hermana. Y todavía me quedan 14 capítulos más...

Uf... cebolla picada finita, sin duda.

Este fin de semana, mi hermano mayor celebrará su cumpleaños.

Estamos todos invitados, y bueno, por supuesto que asistiré, ja, total no tengo nada mejor que hacer y de paso si el clima esta bueno, podré ver a mi sobrina recién nacida que es todo un amor... el 7 de junio cumple tres meses y mi hermano intermedio esta todo baboso... la hemos paparaseado tantas veces que hemos seguido su crecimiento en imágenes como nunca antes. Ya se parece a The Truman Show. Pobre bebita, no la dejamos en paz.

Y bueno, creo que me he puesto al día, aunque tantas cosas no han pasado como para emocionarse en demasía, aunque con mi estado de ánimo actual, no hay demasiado que me pueda emocionar.

Estoy depresiva, la verdad.

Y fue por eso que me he tardado en actualizar, a pesar de que me gusta escribir en el blog.

Creo que trato de sacar de los demás, la vida que yo no tengo.

El otro día me sorprendí viendo fotos en facebook de las familias de un par de amigos y creo que sentí algo de envidia al ver la felicidad de los demás.

Al ver que ellos tienen algo que yo no, una persona que los ama y no me refiero a amor fraternal ni maternal.

Por otro lado, Rodrigo, aquel otro papanatas con el que estuve pensando en revolcarme, me anunció hace unos días una buena nueva. Va a ser papá de nuevo.

Y me recordó tanto un viejo y doloroso episodio con el papanatas, que la decisión de no meterme con él se volvió una certeza.

No quiero estar alimentándome de vidas ajenas ni quiero envidiarlas.

Quizás con el papanatas había algo de eso y mucho de obsesión. Llegue en un momento a envidiarla a ella, a su mujer.

Sé que es estúpido, pero en esas cosas comprendo que mis sentimientos por él eran tan profundos que me tienen en este abismo que no pensé sería tan hondo.

Este es un tonto drama en comparación con la crisis mundial y la influenza porcina ¿no?, el mundo está tan mal y hay tanta gente sufriendo que esto es ridículo ¿no?

Que diablos, hay peores cosas en el mundo... sobretodo tomando en cuenta que hoy por hoy el papanatas debe estar muy feliz pensando que en mi todavía tiene una amiga y cree que no estoy pasándola mal por su causa.

Definitivamente, de los papanatas es el reino de los cielos.

Señales

Posted on sábado, mayo 16, 2009 by Nekki, escritora

- La gente se divide en dos grupos…cuando experimentan algo afortunado el grupo número uno lo ve como algo más que suerte, más que solo casualidad… lo ven como una señal…prueban de que hay alguien allí arriba cuidándolos… el grupo número dos, lo ve como pura suerte…un buen cambio de azar…seguramente la gente del grupo número dos… mira esas 14 luces de manera muy sospechosa…para ellos esta situación es 50-50…podría ser mala …podría ser buena…pero en el fondo…sienten que, pase lo que pase, están solos por su cuenta… y eso…los llena de temor…Si, existen esas personas…pero hay mucha gente en el grupo número uno, que cuando ven esas 14 luces…están mirando un milagro…y en el fondo sienten que, pase lo que pase, habrá alguien allí que los ayude…y eso los llena de esperanza…Lo que tienes que preguntarte es que tipo de persona eres…¿eres del tipo que ve señales, que ve milagros?¿o crees que la gente simplemente tiene suerte?. O mira la pregunta de esta forma… ¿es posible que no existan las coincidencias?... (1)

Este texto es de la película “Señales” del director M. Night Shyamalan, de quien últimamente me estoy volviendo fan.

¿Por qué? Porque su estilo vino a cambiar la forma de dar mensajes en las pelis, no hay que olvidar que fue el director también de la sorprendente Sexto Sentido y la última “El final de los tiempos”.

Todas ellas, hablan del miedo y lo muestra desde una perspectiva tan misteriosa que logra impresionar a quien lo vea, pero siempre es un temor a algo que no vemos, a algo que nunca se muestra, en definitiva, a lo desconocido. Un miedo ancestral que nos acompaña desde tiempos remotos y nos acompañara para siempre.

Señales en especial, me gusta porque pone en manifiesto aquella vieja situación de la perdida de fe. Algo que a más de algunos nos ha pasado alguna vez.

En ella, un antiguo padre termina odiando a Dios porque perdió a su esposa en un horrible accidente automovilístico, desencadenado por pequeñas señales que no terminan ahí sino que continúan como si de un efecto domino se tratara.

En definitiva, los que nos quiere decir este director, metiendo una invasión extraterrestre, y un terror disfrazado en la oscuridad, es que todo, incluso lo malo pasa por una razón.

El accidente de la esposa, el que su hermano sea basebolista, los sueños de su hija, el agua y en especial la enfermedad de asma de su hijo y las últimas palabras antes de morir que dijo su esposa, tenían una razón, tenían que pasar para que el último hecho se desencadenara… (No contaré el final para aquellos/as que no la hayan visto).

Ese texto que copie haya arriba, me impresionó muchísimo en un momento en que yo estaba así como aquel padre, preguntándome el por qué de las cosas que me pasaban, el por qué Dios era tan cruel y provocaba estas cosas… claro, culpándolo a él cuando en realidad siempre la culpa de nuestros actos es nuestra ya que son nuestras decisiones…obviamente lo que a mi me sucedía no era ni la mitad de terrible de lo que se muestra en la peli, pero llego a hacerme sentir en rebeldía con Dios o lo que quiera que sea esa palabra.

Al ver esa película y en especial esas frases, me hizo preguntarme entonces que clase de persona era yo. De la que cree en milagros y ve señales en todo o simplemente de las que cree que todo es mera coincidencia o efecto de la ley física de causa y efecto.

Y creo que he me sentido en ambos lados alguna vez.

No soy católica prácticamente pero si fui bautizada cuando pequeña, creo en Dios o por lo menos creo que existe una voluntad mayor que esta ahí mirándonos, pero solo eso, mirándonos... no mete sus manos ni nada, solo observa.

Antes creía en las señales, en cosas como que si había tomado un camino y no otro, era por una razón, que si había conocido a tal o cual personaje era por una razón. Uno siempre tiende a pensar que es para mejor nunca para peor y que nada de esto es una coincidencia.

Por ejemplo, el entrar a la universidad lo considere una señal.

Cuando había perdido las esperanzas de entrar, en un anuncio en un diario vi la oportunidad otra vez de conseguirlo y según recuerdo, lo sentí tan especial que lo considere una señal, hasta vi la luz iluminarme y escuchar el coro cantando ¡Aleluya! Jajajaj. Y en la lista de seleccionados alcance justo justo a entrar como si todo se hubiera confabulado para que finalmente quedara. No fue un esfuerzo desmedido ni años de estudios esforzados… ¿era suerte o una señal?

Cosas traumáticas jamás me han sucedido como para decirlo con conocimiento de causa, pero hasta ahora no he visto jamás un milagro.

Siempre me he sentido protegida por algo… yo le he puesto nombre, algo así como un ángel que esta para guiar mis pasos para que no me suceda nada y hasta ahora ha sido efectivo pero supongo que ha sido simple cuestión de fe pero sin duda también, no siempre los pasos me han llevado a algo mejor.

También creo en la causa- efecto, de que si haces algo esto tendrá consecuencias a mediano o corto plazo y creo que a medida que se va avanzando más y más en este mundo, se va evolucionando ya sea en una realidad propia creyendo en Dios o solo creyendo en la causa y efecto.

Por ejemplo, cuando me involucre con el papanatas, fue un claro ejemplo de la causa y el efecto. Esa primera vez, ese primer polvo pudo no haber sido. Habíamos quedado de vernos a la salida del trabajo para una “despedida”, en una plaza cercana, cuando llegue no había llegado y lo estuve esperando varios minutos, cuando me impaciente, le di cinco minutos más y al cumplirse me fui… iba a medio camino cuando miles de pensamientos se fueron a mi mente y me devolví… ¡me devolví! Y ahí estaba. Lo demás es historia y todo lo que sucedió después fue efecto de esa primera vez que aun no sé dilucidar si fue para mejor o para peor.

¿Qué habría pasado si no me devuelvo?... uff es para volverse loca pensando así.

Yo ahora siento que estoy a medio camino entre ambas, creo que hay algo “allá fuera” pero creo también que las cosas que alguna vez he hecho han provocado mi realidad actual, no me gusta creer que existe un plan superior que te dirige y que por mucho que quieras modificar no cambia, siempre esta la opción de cambiar de camino pero ¿por qué al final no se hace?¿por qué se toma ese camino y no otro?

Por eso, siento que soy de ambos grupos y creo en las coincidencias en su justa medida así como también creo en la ley del caos…

Me gustan las películas que hacen mover mis neuronas y preguntarme estas cosas… porque siento que me dan respuestas.

Respuesta para qué, no lo sé… pero hubo un tiempo que creía, hubo un tiempo que perdí la fe y hubo un tiempo de “querer creer” que finalmente no provoco el efecto que yo esperaba.

Quizás es un poco de todo.

Y Uds. queridos lectores/as ¿de qué grupo son?

¿Eres del tipo que ve señales, que ve milagros? ¿O crees que la gente simplemente tiene suerte? ¿Es posible que no existan las coincidencias?

(1) Signs.2002. M. Night Shyamalan

Premio

Posted on viernes, mayo 15, 2009 by Nekki, escritora

Hace tiempo que no recibia un premio "blogueril", así que desde acá y muy agradecida de Nanuck, cumplo con las reglas del juego.

1.- Exhibir orgullosa el premio.

2.- Enlazar a la chiquilla que te lo entregó.

3.- Repartir notable premio entre 10 candidatas

4.- Avisarles de que por favor, pasen a recoger tan preciado obsequio.

Mi selección es la siguiente:

And the oscar goes to...: Primaveritis, Sally, Engel, Paulana, María Pilar, Monica, Curandoelcorazón, Zita, Ana, Florci... igual me faltaron algunas pero como sólo son diez...jejejej.

Bueno, ahí esta.

Saludos a todas.

(Por si acaso el premio esta exhibido en el bloque derecho del blog, jejejeje) ---------------------------->

Suerte

Posted on domingo, mayo 10, 2009 by Nekki, escritora

Pues fui beneficiada.

Anoche, como a eso de la una de la madrugada, entre a la página del organismo estatal que da los subsidios habitaciones y pues ahí estaba mi nombre ordenado alfabéticamente junto a un puntaje de selección.

Lo cierto es que ya me estaba preocupando, pero hay que pensar que como buena administración pública y como sabemos todos, estos organismos trabajan a vapor, así que recién habían publicado los seleccionados del mes de marzo… ahora, hay que esperar un mes o dos para que entreguen el famoso certificado y después de eso firmar los papeles del hipotecario que el banco me tiene aprobado.

Creo que al final, de junio, mi fecha para mudarme tendrá que pasar a julio o agosto.

Bueno, seguro que de este año no pasa claro esta.

Que debería estar emocionadísima con el notición… que diablos, no pasa nada… es igualito que cuando me compre el auto… mi familia y otros estaban más emocionados que yo…

Y claro, era porque estaba en la misma posición que ahora… abandonada.

Fue entonces que me di cuenta que las cosas materiales a pesar de lo que pueda parecer no son la base de mi felicidad, que ayudan un poquito si… pero nada más.

Antes podía llenar mis vacíos con cosas… no por nada me abarrotaba de DVD’s y bisutería de anime que me ayudaban a sublimar mis miserias… ahora aunque me regalaran un yate no estaría contenta, pues lo cierto es que me siento más sola y menos feliz que antes…

Debe ser, porque yo misma me he dado cuenta de cómo cada una de mis convicciones han caído una a una, y de mi propia mano…

He hecho todo lo contrario de lo que alguna vez me propuse.

Leyendo unos post antiguos en mi otro blog, yo reclamaba en contra de quienes se dejaban llevar por la corriente, de quienes aspiraban a la casa con perro y se quedaban pegados al trabajo y a una vida aburrida.

Pues yo soy eso ahora exactamente.

Mi vida antes era aburrida, ahora lo es más.

Me compre un auto, sin que fuera una necesidad evidente. De hecho, apenas lo uso y se esta perdiendo ahí estacionado.

Si bien, soñé alguna vez con el departamento de mis sueños, no siento la emoción que me imagine en aquellos años que tendría, de conseguirlo.
Yo misma me he encarcelado a mi propio trabajo adquiriendo deudas a largo plazo.

Y sigo sin hacer nada para que mi vida adquiera más color.

Que todo este pesimismo es por lo estoy pasando, seguramente es así, pero mi poca emoción ante la vida es algo que he tenido desde siempre, incluso de los tiempos cuando saque mi profesión.

Por un tiempo fue suavizado por una falsa ilusión.

En los tiempos de mi fanatismo por el anime buscaba una misión en esta vida que me completara, y el anime era para mi el aire que respiraba porque representaba un mundo que yo quería vivir, pero la vida no es como el anime ni las películas ni yo soy una heroína de un cuento.

Yo vivía por una motivación… una motivación mato a la otra y ahora no tengo nada y por eso lo que antes me emocionaba ahora ya no funciona.

Que conseguiré mi departamento y el auto permanecerá conmigo, de eso no hay duda… que posiblemente conseguiré muchas cosas más… por supuesto.

Pero lo hago por “hacer algo”, nada más.

¿Pero volveré a conseguir el entusiasmo que tanto anhelo de aquellos años cuando todo parecía más fácil?

Lo dudo.

No estoy arrepentida de mis decisiones que fueron tomadas conscientemente, eso es una certeza.

No estoy arrepentida de haberlo conocido.

Solo de haber permitido “sin querer queriendo” que arrebatara de mi esa poca chispa de vida que me alimentaba.

Me gustaría algún día, escribir en este blog la frase “estoy feliz”, pero no sé si llegaré a vivir ese momento.

Posiblemente terminaré como decía Bridget Jones, muerta en el suelo de mi departamento roída por los perros… jajajajajaj.

No se asusten, no pienso suicidarme.

Es mi cuota de autocompasión y pesimismo.

Lo cierto es que no sé como vivir y las veces que lo he intentado me he equivocado o lisa y llanamente tengo mala suerte.

Ya lo dice el viejo adagio. Suerte en el dinero, mala suerte en el amor.

Al final nadie esta contento con lo que tiene.

El final de los finales

Posted on jueves, abril 30, 2009 by Nekki, escritora

Anótese y publíquese esta fecha.

No tengo mucho que decir.

El cuento con el papanatas se acabó por fin.

Así como se terminan las historias sin destino.

Una conversación civilizada, por supuesto no en persona, un plazo cobrado vencido…y la certeza de que esta vez, sin lugar a dudas, es la definitiva.

No hay nada que pueda decir ni hacer para cambiar las cosas.

El quiere mi amistad, y para mi eso es imposible…

Y ya es hora que me de por vencida. Fue una lucha infructuosa.

Y no quiero luchar ya más. Estoy cansada… y quiero descansar.

Este es el final de los finales, por fin…

Así simplemente.